Gastronomía colaborativa: la barbacoa

No se trata de solo sacar de algún lugar olvidado de tu casa tu barbacoa portátil por fin, luego de tanto tiempo sin saber de ella. Cuando pensamos en una barbacoa, vamos más allá pues se trata de una comida cuya naturaleza es colaborativa debido a que en su preparación pueden participar todos los comensales, haciéndose perfecta para esas fiestas cuyo número de comensales puede aterrorizar incluso a quienes conocemos como los cocineros más lanzados. 

Para quien conoce de cerca la barbacoa, no puede obviar que se trata de un riguroso trabajo, que no solo es colocar la carne o los vegetales, sino que implica toda la elaboración artesanal, milenaria, transmitida por generaciones, del platillo que se ha decidido cocinar. Para iniciar, lo recomendable es el empleo de barbacoas con tapa y así se evita el humo y la incomodidad en el entorno, llamas y chispas minimizando los riesgos.

Para ello solo tienes que ir a una tienda o por Internet, ya que existe una gran variedad,  desde pequeñas barbacoas de mesa que podrían ser a carbón, gas o eléctricas, hasta unas maravillosas megaestructuras de uso profesional  y que además tienen la capacidad de alimentar a todo un ejército. Y aun cuando se usa con frecuencia la barbacoa para la cocción de los alimentos directamente sobre las brasas, en la barbacoa también se pueden preparar diversos platos espectaculares como por ejemplo un pulpo a la gallega, una deliciosa paella y hasta un pastel de chocolate. 

Iniciemos la barbacoa 

Se debe ir y seleccionar la materia prima como cortes que sean gruesos y contengan grasa ya que ello le da sabor a la carne, de ser posible, que sean piezas completas como por ejemplo la falda que, aunque no se trata de una carne tierna, es muy sabroso, y se puede marinar desde la noche anterior con limón, cerveza o vino. En el momento de generar la brasa, lo ideal es usar la briqueta de carbón, ya que esta es ideal para cocinar todos los platos debido a su elevado poder calorífico, resistiendo incluso 4 horas de cocción, pero además puede ser reutilizada una vez que se ha apagado. 

De acuerdo a los consejos de los expertos en la materia, se debe conseguir un poco de madera de roble, remojarla en ron y echar unas lascas al fuego sobre la brasa mientras dura la cocción. Además, cuando aun hay llama, coloca algunas cebollas a asar y también patatas envueltas con papel de plata, pero además, se pueden preparar diversas salsas como el tradicional alioli, romesco o una sencilla picada de ajo y perejil con aceite y limón. 

Al momento en el que la brasa se encuentre blanca, es justo el momento de colocar las carnes y el resto de las verduras, pero sin dejar de vigilar bien de cerca sobre todo si se trata de las segundas ya que la línea que las separa entre deliciosamente tostado y bien carbonizado es imperceptible. En el caso del pescado y los marisco esta suele ser bastante rápida, mientras que los preparados como chorizos, morcillas y butifarras, también y además suelen soltar grasa, por lo que es recomendable dejarlos para una segunda tanda.

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